El placer de manejar un monoplaza en el "Gálvez"
Joaquín González Coste, Ignacio Grifes, Damián Walker, Joaquín González y Marcos Barresi probaron en la Catedral del automovilismo argentino con distintos equipos de la categoría formativa.
Todos destacaron la gestión de la comisión directiva que conduce Paulo Roldán para ser parte de los ensayos, durante la prueba comunitaria que realizó la categoría escuela en su "búsqueda de talentos".
La jornada comenzó con un acto presentación, donde se realizó una introducción y también se distribuyeron mediante sorteos los pilotos en cada uno de los equipos. Una vez cumplidos los trámites administrativos, los jóvenes comenzaron a tomar contacto con la pista en horas del mediodía. Durante el día de trabajo, recibieron el asesoramiento de distintos protagonistas.
Todas las sensaciones
El juvenil Joaquín González Coste, ganador de la etapa regular y actual puntero de la nobel Cadetes 150, dejó sus sensaciones luego de subirse a un monoplaza y participar de una jornada de trabajo junto a las estructuras que se acercaron al "Gálvez".
Sobre lo ocurrido el de Necochea entendió: "No me lo voy a olvidar más. Hace una semana probé por primera vez sobre un Fiat Uno de Turismo Pista en Olavarría y ahora me toca estar en un Fórmula Renault, algo totalmente distinto pero hermoso. Lo que más me impresionó es que tenga tanta velocidad de golpe, va fortísimo. Me encantó, lo disfrute mucho".
Ignacio Grifes, ganador y dominador en Máster 150 en la primera parte de la etapa regular, también tuvo la oportunidad de estar sobre un Formula Renault 2.0. "Primero una alegría enorme poder estar junto a estos autos, después vivir una experiencia hermosa. Mis vueltas fueron de menor a mayor. Pude realizar varias sin hacer ningún trompo".
Sobre los puntos destacados se refirió "a la velocidad como a los frenos". También dejó su testimonio sobre el "Coliseo Porteño": "Pude girar por sectores tradicionales del Autódromo de Buenos Aires que recorren cada domingo los pilotos de distintas categorías nacionales, no son nada fáciles, me llevo una gran experiencia", destacó el piloto de Las Flores.
Con una remera de color negra con el logo de APPK Olavarría a la altura del corazón, Damián Walker dejó su testimonio en la mañana de un lunes inolvidable en Buenos Aires. "Una experiencia única. No sé si lo podré volver a repetir por eso es algo muy lindo" contó el piloto que sobresalió en la categoría Cajeros 125 a través del motor que le entrega Eduardo Aguirre en el campeonato.
"¿Los pasos? Llegamos y nos esperaban con un desayuno. Los dirigentes de la categoría se encargaron de darnos una charla, luego los equipos para después pasar al sorteo de los autos para girar", sostuvo.
El de Mar del Plata agregó: "nos mostraron una cámara a bordo, nos iban explicando por dónde transitar en el Autódromo y los cambios que debíamos realizar. Antes de salir a pista nos llevaron en una camioneta para que viéramos por dónde había que transitar y después llegó el momento de llevar la teoría a la pista".
En cuanto al monoplaza resumió: "Va muy rápido, se nota la velocidad a la hora de frenar, muy sorprendido. El dibujo del circuito también es complicado, hice algunos trompos (risas) con la finalidad de ir más rápido pero siempre cuidando el auto", cerró.
Otro de los que estuvo vestido con la indumentaria de APPK Olavarría fue el chillarense Joaquín González que supo ser uno de los grandes protagonistas de las primeras carreras de Cajeros 150 esta temporada.
"Es una experiencia única" dijo parado frente a uno de los inmensos boxes, frente a la recta principal. "Nada que ver con un karting (risas). La velocidad es lo más llamativo. No pudo creer haber transitado por Ascari a fondo y ni hablar el tema de los frenos. El equipo se comportó de la mejor forma: nos brindaron todos los detalles, nos llevaron en una camioneta, nos acortaron los caminos para estar seguros arriba de un Fórmula Renault.
En el cierre llegó el turno de Marcos Barresi. "Nunca me hubiera imaginado estar en una prueba de un Fórmula Renault, es algo muy agradable. Me sorprendió todo del auto: la velocidad en la recta, el tema de frenar que lo tenés que hacer dónde ellos te indican. Lo disfruté mucho porque es algo que no se da todos los días".
Luego agregó: "me pasaban muchas cosas por la cabeza, no lo podía creer: girar en el Autódromo de Buenos Aires, transitar la famoso horquilla, ver semejante estructura. La historia del automovilismo argentino está aquí y nosotros pudimos tener la posibilidad de girar. Sin dudas el plantel de mecánicos colaboró en todo: tienen mucho conocimiento y nos acortaron mucho camino. Al tener que aprender de cero a manejar esta clase de autos, nos facilitaron todo".