Todo ocurrió el miércoles minutos después de las 23. Lo característico del caso, que llamó la atención de la propia víctima, fue que el llamado fue al teléfono celular y no al particular como suele suceder.

Se trató de un llamada desde un número restringido, pero según pudo develar a partir de la tonada sería alguien de Córdoba o de fuera de nuestra provincia.

Lo concreto fue que relató la existencia de un accidente de importantes dimensiones, detallando que una de las víctimas tenía en su teléfono celular el número de la víctima como última llamada.

A partir de esa coartada fue que se intentó recabar datos certeros, indagando qué familiar podría estar en la ruta por ese entonces. Las respuestas de la mujer fueron todas negativas, lo cual dio final al contacto telefónico.

La respuesta afirmativa a esa pregunta puede dar a los delincuentes información sumamente precisa e iniciar un secuestro virtual, como ya ha ocurrido en numerosas ocasiones en nuestra ciudad.

Por ello se pide nuevamente que se esté atento ante este tipo de engaños y se evite el envío de información a través de estas vías.