Daniel Lovano / elpopular.com.ar

Varias horas después de su magistral exhibición en el Piso de los Deportes, sobre la medianoche española, y recién llegado a la casa de doña Teresa Ortega (su mamá adoptiva en Murcia, según su propia mamá Sandra) "Fede" Chingotto tomó el teléfono y respondió en el Whatsapp al pedido de todos los días a lo largo de esta última semana en el World Páde Tour: "Llamame, que acá estoy".

"He jugado mucho en mi vida, pero a este nivel no. Acá hay que dejar todo en cada partido y se siente. El año pasado, cuando llegamos a una semifinal, estábamos muy bien, pero todavía éramos una pareja con muchos altibajos. En estos once partidos en cambio el rendimiento fue alto y muy parejo de los dos, y eso es muy bueno" fueron sus primeras palabras.

Impecable con su globo defensivo, exquisito con sus voleas bajas, contundente cuando tuvo la pelota a su disposición en la red, sólido en esos retruques a velocidad supersónica, Chingotto no eligió una cualidad por sobre otras.

"Me sentí muy cómodo en todos los aspectos. A lo último se notaba el peso de las piernas, pero mientras estábamos enteros nos sentíamos bien en todos los aspectos. Al final llegamos medio fundidos; cuando teníamos que ir para adelante las piernas ya no respondían de la misma forma, pero si hubiésemos llegado al tercero íbamos a dejar la vida" comentó.

Fede no sólo vio una gran actuación, sino el triunfo cerca: "Tuvimos nuestras chances. Contamos con varias bolas de break, pero ellos son los número uno e hicieron lo imposible para salvarlas. Nos sentimos muy cerquita de ganar, a pesar del 6-3 y 6-4 que puede decir otra cosa. Hubo pelotas clave que no pudimos ganar, hubo un doble pique que podría haber cambiado el partido y no se nos dio de pedir la revisión de video. Pero son cosas de los partidos" dijo.

Contó que dejaron el estadio en medio de elogios: "Todos hablaron muy bien de nosotros. Destacaron el torneo que hicimos, lo bien que jugamos y que a pesar de todo lo que pasamos este año estuvimos siempre en la pelea. Este final es muy bueno para el año que viene. Diría que recuperamos en los últimos dos torneos un año con muchas adversidades".

En el plano técnico, la meta es "ir mejorando en la parte ofensiva, aunque en ese aspecto he dado un gran paso; lastimar un poquito más aún. Seguiremos en la búsqueda, pero en verdad sentí un gran cambio este año, buscando más riesgos. Espermos que la salud nos acompañe y el año que viene terminemos entre los ocho primero".