El postulante, que tiene 22% de aprobación y lidera las encuestas cuando no figura Lula da Silva como presidenciable, salió en andas llevado por su entorno, en medio de una multitud. Se tapó el torax con una especie de camiseta o trapo, pero no se veían gotas de sangre.

Según la policía militar mineira, la herida fue superficial. Tanto que Bolsonaro, que fue llevado en principio a un hospital, ya fue dado de alta.

El hecho sin embargo produjo conmoción y el derechista aspirante a dirigir el país consiguió una cobertura espectacular que supera con creces la de su adversario Geraldo Alckmin, que posee cinco minutos de TV gratuita para su publicidad.

El agresor fue detenido instantes después del ataque. Lo identificaron como Adélio Bispo de Oliveira y sería de una localidad vecina de Minas Gerais.

Bolsonaro, ex capitán del ejercito, fue diputado federal durante siete períodos electorales y ganó terreno en la campaña con discursos que reivindican valores cristianos.

Según las primeras encuestas después de que la Justicia Electoral determinó que Lula Da Silva no podría ser candidato a presidente, Bolsonaro es quien tiene mayor intención de voto para la primera vuelta, con 22 por ciento.

Por detrás suyo están la ambientalista Marina Silva y Ciro Gomes, de la izquierda. (Clarín)