La conducción del Fondo Monetario Internacional a apresta a comenzar la reunión en la que discutirá los alcances de un nuevo crédito a la Argentina, lo que implicará nueva deuda externa y nuevos condicionantes impuestos por el organismo al país, los que determinarán aspectos de la política sobre tipo cambio y otras de carácter económico y social.

Por su parte, el oficialismo se encuentra a la espera de posibles novedades que surjan de este encuentro, principalmente en relación al monto que el organismo financiero podría aportar, según trascendió rondaría los u$s20.000 millones.

De este total, aproximadamente unos u$s8.000 millones serían dólares frescos, para robustecer las reservas del Banco Central. Mientras que el resto del crédito, alrededor de unos u$s12.000 millones, llegarían como reprogramación de vencimientos de deuda con el propio organismo.

El nuevo acuerdo de facilidades extendidas tendrá un plazo de diez años, con cuatro y medio de gracia. 

Como parte del nuevo acuerdo, el mercado espera que la Argentina implemente un esquema de bandas cambiarias o flotación administrada, la liquidación de un 10% de las exportaciones en el CCL (en lugar del 20% actual) y la apertura gradual del cepo.