Iteco, apuntando a la sustentabilidad del desarrollo tecnológico de Olavarría
Con el objetivo de formar, capacitar y lograr que los alumnos tengan una inserción social, el Instituto Tecnológico de Olavarría ha ido creciendo exponencialmente año a año. Hoy tiene su sede en el Parque Industrial.
Desde marzo de este año se inició el ciclo lectivo con todas las carreras en la nueva sede del Parque Industrial Olavarría (PIO), carreras, con excepción del Taller escuela, donde se encuentran todas las herramientas. Para facilitar la asistencia, se dispone de un transporte que llega al PIO a las 18 y lleva de regreso a los alumnos a las 22.
El Iteco funciona a través de una acción mancomunada con la Fundación (que está formada por la Municipalidad, Cementos Avellaneda, Loma Negra, propietarios del Parque Industrial, Unicén, Coopelectric y la Cámara de la Piedra), con el objetivo de hacer sustentable el desarrollo tecnológico en Olavarría. Pero no solamente atendiendo al desarrollo puramente tecnológico, sino formando al hombre, dándole posibilidades de tener un mejor acceso y formándolo como persona para que pueda ayudar a la sociedad.
Los directores académico y administrativo, Carlos García y Carlos Bálsamo, respectivamente, explicaron cuáles son las tres "patas" del Iteco.
García indicó que en el aspecto académico "tenemos tres carreras que son Tecnicatura Superior en Mantenimiento Industrial, Tecnicatura Superior en Administración General y Tecnicatura Superior en Minería. Esta última, Minería, tenemos el orgullo de que Iteco preparó e hizo aprobar a través del Ministerio de Educación para que se pudiera dictar esa carrera y otorgar títulos de validez nacional. Y es única en la provincia de Buenos Aires, no hay otro lugar donde se pueda estudiar esa carrera. Todas tienen tres años de duración".
Y añadió que "lo importante es que, al estar tan relacionados con las empresas, los alumnos tienen la posibilidad de realizar prácticas profesionalizantes en segundo año y en tercer año, pasantías rentadas. Este año son muchas las empresas que han abierto las puertas para recibir a chicos pasantes, o practicantes".
Bálsamo acotó que "es importante porque hay una brecha grande para el alumno cuando termina el secundario y tiene que ingresar a una empresa. A veces no es posible mostrarles, ‘mirá, esto es un torno’, pero la relación laboral que tienen, lo que significa convivir con el medio industrial. Eso es lo que nosotros tratamos de anticipar y formarlos con las pasantías rentadas. Tratamos de diferenciarnos en ese tipo de cosas. El apoyo importante es que al estar la Fundación conformada por un grupo empresas, y porque nosotros también pertenecemos a empresas importantes, conocemos las necesidades y cuáles van a ser los requerimientos de las empresas. Por eso digo que la formación es holística, es general".
En cuanto a la segunda "pata", que abarca lo social, Bálsamo indicó que "se captó la necesidad de formar a personas de edades entre 18 y 40 años, en equipos para explotación de canteras. Manejo de equipos mineros. Porque la gente a veces dice ‘a mi me gustaría manejar ese tipo de máquinas’, pero no saben cómo conducir una motoniveladora, por ejemplo. Con la empresa Finning hicimos un acuerdo, cada cual puso lo suyo, y la Municipalidad también. Y llevamos a cabo un curso y ahora vamos a hacer un segundo".
En ese sentido, García remarcó que "esto es para atender también a esa persona que no aunque no tenga un estudio secundario pueda hacer algún curso de especialización. Lo que nos llamó mucho la atención es que comenzaron 30 alumnos y terminaron 30 alumnos. Que no es común, porque siempre a veces uno se anota para un curso y no llena la expectativa de lo que busca de una forma u otra abandona".
Bálsamo agregó que "aparte de Finning hay otras empresas que nos permitieron ir a hacer las prácticas" y que "también estamos capacitando a mujeres en soldaduras. Es una necesidad que se detectó. Y persigue dos enfoques: uno, si la persona quiere seguir, puede llegar a una segunda etapa de capacitación; y si no, si sabés soldar un poco, ya te podés manejar en tu casa, haciendo artesanías, por ejemplo".
Por esa razón, destacó que "el Iteco está abierto a todo tipo de actividades, y a mí se me ocurre decir, positivas. Y que palanqueen todo el crecimiento de Olavarría".
En cuanto a la tercera "pata", Bálsamo dijo que "nosotros damos a la industria cursos a medida de capacitación. Por ejemplo, nos dicen que necesitarían que capacitemos en metrología, entonces nosotros contratamos instructores freelance, tenemos el curso generado y te vendemos el curso. Estamos haciendo cursos en Loma Negra, Cementos Avellaneda y pensamos seguir avanzando. Y tenemos una gran deuda con el Parque Industrial, con las pequeñas y medianas empresas, y vamos a trabajar en conjunto. Por otra parte, también hemos hecho cursos con profesionales olavarrienses porque cuando una persona sale de una licenciatura, tiene un conocimiento técnico, pero no sabe cómo expresarse, cómo comunicarse. Entonces, con dos profesionales muy idóneos, estamos haciendo un curso para técnicos de seguridad, personas ya recibidas, para enseñarles todos los aspectos de relación entre personas".
"También hemos realizado en conjunto con Ferrosur, una compensación de unos 36 aspectos importantes de seguridad, higiene y medio ambiente, para poder expandirlo cómo una base común de conocimiento para ingresar a la empresa, dándole el carnet, etcétera, etcétera...", sostuvo el director administrativo del Instituto.
Y aclaró que "sin el apoyo de la comunidad y sin el trabajo en equipo sería imposible. Por eso nosotros no tenemos más que agradecimiento para la Municipalidad de Olavarría -que nos dio un aporte muy importante para poder hacer la obra-, a las empresas y a la comunidad misma".
Por otra parte, señaló Bálsamo que "este año, trabajando en equipo con Adelo (Agencia de Desarrollo Local), logramos a través de Loma Negra un crédito fiscal que nos permitió incrementar en forma muy notable el material didáctico, equipamiento. Compramos tornos de control número, fresadora de control numérico también, 12 notebooks, tableros didácticos de electricidad y electrónica. Y tenemos un nuevo desafío: tenemos puestas todas las pilas para la continuación del edificio y hacer un taller modelo. Para poder centralizar en un módulo de unos 15 metros por 30 metros, e iríamos desarrollando las nuevas temáticas".
Y se remarcó que el Iteco trabaja en lo actitudinal y está presente también en actividades que se realizan como el Día de Hacer el Bien, que impulsa la Fundación Loma Negra; o en las jornadas que organiza la Municipalidad, como ‘Dos Días en tu Futuro’ y todo lo que sea social. En la Semana de la Industria, alumnas del Iteco van a actuar como guías de los visitantes y además habrá un stand".
En cuanto al futuro inmediato, los directores adelantaron que "estamos en la búsqueda de personas que a los 65 años dejaron de trabajar en una empresa y pueden ser muy útiles como instructores de trabajos puntuales. Porque si alguien quiere aprender a soldar un parche en una tolva, por ejemplo, esa persona puede ser ideal para enseñar cómo se realiza esa tarea".
Y concluyeron revelando que "está finalizándose un laboratorio para electricidad y electrónica, donde tenemos el equipamiento y tableros didácticos para la práctica de los alumnos, para simular circuitos de distinto tipo y demás. Y lo mismo un laboratorio de hidráulica neumática, también contamos con tableros didácticos para eso. Y el gabinete de informática, que aparte del equipamiento que teníamos hemos recibido 12 nuevas notebooks, de última generación, que van a ser utilizadas para los cursos que necesitan máquinas más modernas".